Todo es fluir, nadie se baña dos veces en las mismas aguas del río de la vida, todo a nuestro alrededor cambia y nosotros también lo hacemos, el paso del tiempo y lo que vivimos nos va erosionando como el sol y la lluvia erosionan las rocas, de todo nos quedan trazas, marcas, señales y al final sólo somos un esbozo de lo que pudimos ser,eso sí nuestro boceto más perfecto.
Por que ·Sic transit gloriae mundi· (o así pasa la gloria del mundo), el párrafo anterior podría ser una buena explicación, pero sólo lo sería de forma parcial e incompleta, la frase tiene su origen en un pasaje de la "Imitación de Cristo" de Thomas de Kempis y se concreta en la ceremonia de coronación de los nuevos Papas; En un momento de la celebración, trás haber sido investido el Pontífice con la tiara, un monje se sitúa a su lado con un ramo de lino ardiendo y después de que este se haya consumido entre las llamas, se dirige al Papa diciendo "Sancte Pater, sic transit gloriae mundi" recordándole con ella que es mortal, he elegido esta frase para tener presente esto último, que poco importan las mieles del éxito, los logros personales o la propia fama, esto unido a que todo es pasar puede parecer o resultar desesperanzador, pero siempre nos queda nuestra fe en una existencia ultraterrena